Elegir una silla de ruedas no es solo una decisión práctica.
Es una elección que impacta directamente la autonomía, la seguridad y la calidad de vida.
Las sillas de ruedas eléctricas son hoy una solución clave para muchas personas que buscan mayor independencia en su movilidad diaria. Sin embargo, como todo dispositivo médico, su elección debe realizarse de manera informada, responsable y alineada con las necesidades reales de cada usuario.
En este artículo te explicamos cuándo una silla de ruedas eléctrica puede ser la mejor opción y qué aspectos técnicos es importante considerar antes de tomar una decisión.
Las sillas de ruedas eléctricas como dispositivos médicos
Las sillas de ruedas eléctricas son dispositivos médicos destinados a compensar una deficiencia funcional, diseñados para facilitar el desplazamiento y mejorar la autonomía de personas con movilidad reducida.
Como dispositivos médicos, están sujetos a:
● Requisitos de seguridad y desempeño
● Registro Sanitario o Permiso de Comercialización ante la autoridad sanitaria
● Uso conforme a las indicaciones del fabricante
No se trata de un producto de consumo común, sino de una herramienta de apoyo a la salud y la movilidad.
¿Qué diferencia a una silla de ruedas eléctrica de una manual?
A diferencia de las sillas manuales, las eléctricas funcionan mediante sistemas motorizados y baterías recargables, lo que permite:
● Reducir el esfuerzo físico del usuario
● Realizar recorridos más largos
● Facilitar la movilidad en distintos entornos
● Incrementar la independencia en la rutina diaria
La movilidad eléctrica no reemplaza capacidades: las potencia cuando la condición física o el entorno lo requieren.
Rompiendo mitos sobre las sillas de ruedas eléctricas
❌ “Son solo para casos muy severos”
✔️ Son para quienes requieren mayor apoyo en su movilidad.
❌ “Restan independencia”
✔️ Bien indicadas, la amplían.
❌ “Son difíciles de usar”
✔️ Están diseñadas para ser seguras e intuitivas, siempre siguiendo el manual del fabricante.

Elegir bien también es parte del cuidado
No todas las personas necesitan una silla de ruedas eléctrica, pero muchas podrían beneficiarse de ella si se evalúan adecuadamente aspectos como:
● Condición física actual y su evolución
● Estilo de vida
● Entorno de uso
● Frecuencia de desplazamiento
En Lowe entendemos que cada proceso de movilidad es único. Por eso creemos en soluciones que se adaptan a la persona, con respaldo técnico y acompañamiento responsable.
Movilidad con autonomía, seguridad y confianza
Una silla de ruedas eléctrica no es solo un dispositivo.
Es una herramienta que permite seguir participando, avanzando y viviendo con mayor independencia, cuando se elige y se utiliza de manera adecuada.
Informarse es el primer paso hacia una movilidad más segura y consciente.