La movilidad en el hogar es un pilar fundamental para la seguridad, la autonomía y la calidad de vida. Un entorno adecuado, acompañado de dispositivos médicos con estándares de calidad, permite que las personas se desplacen con mayor confianza y reduzcan el riesgo de caídas o lesiones. A continuación, te compartimos recomendaciones prácticas y optimizadas para aplicar en el día a día.

1. Adapta el hogar para un desplazamiento seguro
- Elimina alfombras sueltas, cables y obstáculos en zonas de paso.
- Mantén pasillos amplios y libres.
- Refuerza la iluminación en áreas clave como baños, escaleras y dormitorios.

Un hogar accesible es el primer paso hacia una movilidad segura..
2. Refuerza la seguridad en el baño

- Instala barras de apoyo firmes y bien ubicadas.
- Utiliza superficies y tapetes antideslizantes.
- Considera sillas o bancos de baño que aporten estabilidad.
3. Ajusta el mobiliario a la movilidad del usuario
- Camas y sillas con altura adecuada para sentarse y levantarse sin esfuerzo.
- Evita muebles inestables o con ruedas sin freno.
- Asegura apoyabrazos firmes y superficies resistentes

4. Utiliza dispositivos médicos con estándares de calidad

- Opta por dispositivos médicos certificados, diseñados para brindar estabilidad, ergonomía y resistencia.
- Verifica que caminadores, bastones o sillas de ruedas estén correctamente ajustados a la estatura y condición del usuario.
- Realiza revisiones periódicas de frenos, ruedas y estructuras.
En Lowe, creemos que la movilidad debe apoyarse en dispositivos de calidad, pensados para acompañar a las personas en cada etapa de su vida, promoviendo seguridad, confianza y dignidad dentro del hogar.
5. Promueve el movimiento diario

- Incentiva caminatas cortas y seguras dentro de casa.
- Complementa con ejercicios suaves recomendados por profesionales de la salud.
- Evita periodos prolongados de inmovilidad.
El movimiento diario ayuda a mantener fuerza, equilibrio y autonomía.
6. Observa, escucha y actúa a tiempo
- Presta atención a señales como dolor, inestabilidad o miedo al caminar.
- Ajusta rutinas y apoyos según la evolución del usuario.
- Consulta a un profesional ante cualquier cambio significativo.

Cuidar la movilidad en casa es cuidar la independencia y la calidad de vida. Un entorno adaptado, hábitos conscientes y el uso de dispositivos médicos con estándares de calidad, como los que promueve Lowe, convierten el hogar en un espacio seguro que impulsa la autonomía todos los días.